Barrio de la Estación de Haro, en La Rioja Alta

Decir Rioja es sinónimo de vino, pero también lo es de una región de España ¿sabes realmente qué es Rioja? ¿una comunidad autónoma? ¿una Denominación de origen? ¿ambas? Desde Evadium, la agencia especializada en enoturismo, te damos las claves para entender y descubrir mejor esta afamada región vitivinícola.

El curso del Ebro y la cultura del vino tejen desde hace siglos la maraña de raíces sobre la que se sostiene el pulso vital de la comunidad autónoma de La Rioja. Sin embargo, el nombre de esta región trasciende a la propia comunidad autónoma hasta llegar al sur del País Vasco (RiojaAlavesa) y de Navarra, gracias a las propiedades de sus reconocidos vinos, controlados y protegidos por la Denominación de Origen Calificada de Rioja, la D.O. más antigua de España y una de las más reputadas.

Mapa de la Denominación de Origen Calificada Rioja

Las aguas que reparte desde el norte el Ebro, segundo río más importante España –cuyas orillas separan La Rioja y el País Vasco– hacen brotar en las huertas y campos riojanos productos gourmet que llegan cada día a las mesas más exigentes, y descubrir el apasionante mundo del enoturismo que, en torno al vino, aglutina en una misma experiencia viajera enología, historia, gastronomía, arte, cultura, arquitectura, naturaleza, rutas urbanas –tapeo, monumentos, museos– y turismo de salud –senderismo, spas, cicloturismo, etc–.

Te proponemos en esta guía un recorrido por los encantos esenciales de D.O.Ca. Rioja, repartidos entre la comunidad autónoma de La Rioja, Álava y Navarra, destinos perfectos para viajar (y brindar) una y mil veces en buena compañía.

La Rioja Alta, donde todo comienza

Dado que la naturaleza es sabia, te proponemos iniciar este recorrido por donde lo hace también el Ebro, que comienza su andadura a lo largo de la comunidad autónoma de La Rioja, precisamente en La Rioja Alta.

Haro, capital del Rioja

Haro es una primera parada que colmará todas tus expectativas viajeras. Considerada la capital del Rioja, Haro es también es la capital de La Rioja Alta –enclavada en la parte más septentrional y occidental de la comunidad– , y conserva intacta buena parte de su encanto medieval, algo que podrás saborear también como en pocos lugares en la vecina localidad de Briones. Paseando por la ciudad podrás descubrir el encanto de su casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural en 1975, por los distintos palacios e iglesias que atesora. 

En Haro no debes olvidarte de reservar una parte de tu tiempo para disfrutar del picoteo en las calles que acompañan el recorrido entre la plaza de la Paz y la iglesia de Santo Tomás, en pleno centro urbano. Conocida popularmente por la forma rectangular del trazado que conforman sus calles, «La Herradura» es la zona peatonal de bares de tapeo y pinchos de Haro, donde tendrás oportunidad para degustar algunos de los excelentes vinos de Rioja.

Centro urbano de Haro, durante un viaje en La Rioja Alta

Tampoco debes perderte en la parte baja de la ciudad el emblemático Barrio de la Estación –a unos 15 minutos a pie desde el centro–, un enclave que presenta la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo y cuya construcción fue en torno a un eje central y común: la estación de ferrocarril. De ahí que se le conozca como la milla de oro del vino de Rioja.

En el Barrio de la Estación de Haro podrás visitar bodegas tan afamadas como Cvne, López de Heredia, Gómez Cruzado, La Rioja Alta, Roda, Muga o Bodegas Bilbaínas, y cómo no, catar sus vinos bajo diferentes propuestas enoturísticas. Entre las bodegas, Bodegas Bilbaínas,  con más de cien años a sus espaldas, puede presumir de ser la firma embotelladora más antigua de La Rioja y la bodega con mayor superficie subterránea del territorio (3.400 m2), además de ser la que más hectáreas de viñedo tiene dispuestas a su alrededor en todo el municipio.

Barrio de la Estación de Haro, en La Rioja Alta

Precisamente en el Barrio de la Estación de Haro se viene celebrando desde 2016 la conocida como “La cata del barrio de la Estación”, organizado por las siete bodegas que conforman este famoso barrio. Se trata de un original evento anual que aúna tradición, degustación de vinos premium, la cocina de chefs reconocidos, propuestas singulares en cada bodega y un ambiente festivo y lúdico en torno a la cultura del vino.

Fuera del Barrio de la Estación también podrás encontrar otras bodegas con historia centaria como Ramón Bilbao, Martínez Lacuesta o Berceo.

A última hora del día puedes dar un paseo por lugares tan agradables como los Jardines de la Vega, terminando la jornada con una riquísima cena a base de productos regionales –y magníficos vinos, claro está– en cualquiera de los excelentes restaurantes con que cuenta la ciudad.

Batalla del vino, turismo en Haro, en La Rioja Alta

Y si viajas a Haro a finales de junio, coincidiendo con la festividad de San Pedro, no te pierdas su fiesta más popular y colorista, la Batalla del vino, declarada de interés turístico nacional, y probablemente la más afamada de estas características a nivel nacional. Lo que antaño era una romería fue dando lugar a una singular batalla que aglutina a gentes llegadas de todas partes para participar en los tradicionales ‘bautizos de vino’.

Alrededores de Haro

Muy cerca de Haro te esperan otras visitas interesantes como Casalarreina –con su convento dominico de la Piedad, de estilo Reyes Católicos y plateresco, o la iglesia de San Martín–, Briñas –donde destacan la iglesia de la Asunción y el hermoso puente sobre el Ebro– y Briones, que para muchos es el pueblo más bonito de La Rioja.

Su encanto medieval te transportará a otra época mientras recorres sus calles disfrutando de espacios como la Ermita de San Juan –también llamada del Santo Cristo–, el Palacio del Marqués de San Nicolás –sede del Ayuntamiento–, el Paseo de las Cercas, los restos de su fortaleza o la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, pero no debes abandonarlo sin conocer museos como La Casa Encantada y, muy especialmente, el alucinante Museo de la Cultura del Vino. Galardonado por la Organización Mundial del Turismo como el mejor museo enológico del mundo, está ubicado en los viñedos de la familia Vivanco y envuelto por un paisaje inigualable, el Jardín de Baco, con más de 220 variedades de vides y uvas de todo el mundo. Con cinco exposiciones permanentes y una sexta sala para las temporales, es un lugar ideal para conocer la historia del vino y la relación que el hombre ha tenido con él a lo largo de su existencia.

Museo Vivanco de la Cultura del Vino, cerca de Haro, en La Rioja Alta

Desde Haro tus opciones de ruta se triplican. Hacia el sur se extiende toda la sierra riojana, con maravillas como Nájera, Ezcaray y su estación invernal, la interesante Ruta de los Monasterios y las sierras de la Demanda, Cebollera y Cameros. Hacia el este aparece Logroño, paso obligado si tu destino final es el triángulo formado por Arnedo, Calahorra y Alfaro, ya en el extremo oriental de la comunidad. Y girando hacia el norte un poquito antes de alcanzar la capital riojana, cruzando el Ebro, llegarás a la Rioja Alavesa, un verdadero paraíso para los enoturistas.

Rioja Alavesa, siguiendo el viaje por la Rioja

Delimitada por el río Ebro y la Sierra de Cantabria, se sitúa la Rioja Alavesa, una zona vitivinícola plagada de pueblos históricos rodeados de viñedos, arquitectura de vanguardia y alguno de los mejores vinos del país. Aunque pertenece a la provincia de Álava, en el País Vasco, es una de las tres grandes zonas de producción que conforman la Denominación de Origen Calificada de Rioja.

Si hablar de Rioja es hablar de vinos, hablar de Rioja Alavesa es hablar de enoturismo, es por ello que se la considera pionera en el desarrollo de este tipo de turismo en España. Así que si te gusta el vino y el enoturismo, lo vas a pasar en grande con la visita a las muchas y atractivas bodegas de la Rioja Alavesa.

Además, la comarca está enmarcada por la espectacular belleza de la Sierra de Cantabria. Por eso, merece la pena que te calces las botas y recorras alguno de los muchos senderos que la cruzan, o si lo prefieres pasear a caballo entre viñedos o en bicicleta de montaña.

Muy cerca de allí también, a 20 minutos en coche tienes Logroño, y no mucho más lejos tienes Haro, una de las capitales del vino. A menos de 1 hora podrás pasar el día de paseo y tapeando en una de las capitales verdes por excelencia de Europa, Vitoria, o en la dirección inversa, llegar hasta Pamplona (Los Sanfermines). Y si te quieres mover un poco más, a menos de 90 minutos acércate hasta la costa para gozar del encanto marinero de ciudades como Bilbao o San Sebastián.

Laguardia

La villa medieval de Laguardia es el corazón de Rioja Alavesa, su auténtica Milla de Oro. Pero la sorpresa aparece en su subsuelo, que esconde bodegas excavadas bajo las viviendas y las calles de la villa, y que funcionan a pleno rendimiento todos los días del año.

Esta bonita localidad tiene un encanto especial gracias al trazado medieval de calles estrechas que conserva, repletas muchas de ellas de edificios medievales, renacentistas, barrocos y neoclásicos.

Vista aérea de Laguardia, en la Rioja Alavesa

Lo primero que te va a llamar la atención de Laguardia son sus murallas, abiertas a través de cinco puertas monumentales. Una vez intramuros, no te pierdas la Plaza Mayor y sus dos Ayuntamientos (antiguo y nuevo).

También puedes visitar las iglesias de Santa María de los Reyes y San Juan Bautista y darte un paseo por el Collado, paseo arbolado con vistas a la Sierra de Cantabria y los viñedos. Pero si lo tuyo es rebuscar en las huellas históricas, acércate al vecino yacimiento del Poblado de La Hoya, de la Edad del Bronce, con un museo de arqueología.

Además, Laguardia goza de una localización estratégica ideal, por su proximidad al resto de pueblos de la Rioja Alavesa, algunos tan interesantes como Labastida, Samaniego y Elciego.

Elciego y Marqués de Riscal

Si conduces por las carreteras riojanas al norte del Ebro, te va a impactar el perfil de la localidad de Elciego, hasta hace unos años dominado por su compacta iglesia parroquial y hoy por las llamativas formas y colores del Hotel Marqués de Riscal, cuyo genial diseño arquitectónico corrió a cargo del arquitecto estadounidense Frank Gehry, autor también del Museo Guggenheim de Bilbao.

Vista aérea del hotel de Marqués de Riscal en la Rioja Alavesa

Marqués de Riscal ha convertido Elciego en un referente mundial del turismo enológico que atrae y maravilla cada año a miles de visitantes. En tus paseos por Elciego te sentirás inevitable atraído a visitar las centenarias bodegas Herederos de Marqués de Riscal y el diseño vanguardista de su hotel de lujo.

Pero Elciego es mucho más que esa célebre bodega. No te pierdas, por ejemplo, la iglesia parroquial de San Andrés, del siglo XVI, que llama la atención por su fachada principal, presidida por dos torres gemelas. También merece la pena que conozcas la Plaza Mayor y el recoleto Ayuntamiento porticado, realizado al estilo de los edificios administrativos vascos del siglo XVIII. En el entorno de plaza encontrarás la ermita de la Virgen de la Plaza, que alberga a la patrona de la localidad, además de varios edificios palaciegos, con sus fachadas con escudos blasonados, que te recordarán que, pese a sus dimensiones, Elciego fue en tiempos una villa muy señorial.

Bodegas de Rioja Alavesa

Con más de 13.000 hectáreas de viñedos en toda la Rioja Alavesa y unas 400 bodegas, sus vinos, controlados y protegidos por la Denominación de Origen Calificada de Rioja, gozan de un merecido prestigio.

Bodegas Ysios, en Rioja Alavesa

A lo largo y ancho de la Rioja Alavesa podrás experimentar la magia de los contrastes entre gran variedad de bodegas a visitar. Descubre cuevas medievales excavadas bajo tierra en el mismo casco antiguo de Laguardia. Sumérgete en la tradición vitivinícola de la región en bodegas centenarias como la emblemática bodega de los Herederos de Marqués de Riscal (1858).

Déjate sorprender por cómo las más vanguardistas propuestas arquitectónicas han teñido de modernidad el paisaje de viñedos, como el Hotel Marqués de Riscal, envuelto por las inconfundibles placas multicolores de titanio del arquitecto Frank Gehry; o el diseño ondulado tal cual marinas que Santiago Calatrava firmó para Bodega Ysios; o la funcionalidad estética que Iñaki Aspiazu concibió para Baigorri; o los muros curvos que el arquitecto Philippe Mézières proyectó para la bodega Viña Real.

Y si quieres empaparte más aún de la cultura del vino, nada mejor que alojarte en un hotel bodega, como Eguren Ugarte, desde el que admirar como en ningún otro una de las mejores panorámicas de la región.

La Ruta de los Monasterios de La Rioja

Si además de ser un enamorado de la enología sientes pasión por el arte, la arquitectura y la historia, la Ruta de los Monasterios de La Rioja tiene muchísimo que ofrecerte. Con un impresionante patrimonio histórico-cultural que se extiende desde Haro hasta la vecina provincia de Burgos, al sur, este recorrido te permitirá descubrir el encanto natural de la Sierra de la Demanda, desde donde puedes explorar también los parajes naturales de las sierras Cebollera y de Cameros, algo más hacia el este.

Si bien vas a encontrar etapas algo más próximas a Haro como los monasterios de Santa María de la Piedad –en Casalarreina– o de La Asunción, en Santo Domingo de la Calzada –con un imponente patrimonio histórico-artístico en el que destaca su catedral gótica, donde según la leyenda “cantó la gallina después de asada”–, te recomendamos como primer destino ineludible San Millán de la Cogolla.

San Millán de la Cogolla

En San Millán de la Cogolla no sólo te esperan los monasterios de Suso y Yuso, dos joyas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por a su importancia histórica, artística, religiosa y arquitectónica, pero también literaria y lingüística –dado que San Millán es considerada la cuna del castellano–, de visita obligada, sino que también podrás alojarte en el propio monasterio de Yuso, la Hostería de San Millán, un hotel de ensueño donde el tiempo, la gastronomía, la tranquilidad y el silencio adquieren una nueva dimensión.

Monasterio en San Millán de la Cogolla, en La Rioja

Además podrás aprovechar para visitar las magníficas Bodegas David Moreno, pionera en enoturismo en La Rioja, que te reservan placeres como las rutas de senderismo con visita a la bodega y cata de vinos, o una comida privada con los mejores productos y vinos locales servida en un tradicional guardaviñas.

Nájera, Cañas y Anguiano

San Millán de la Cogolla es además el lugar ideal para alojarte unos días y lanzarte a conocer otras maravillas monacales y conventuales de la región, como Santa María la Real y Santa Elena en Nájera –ubicada en pleno Camino de Santiago francés, su casco histórico es encantador–,  el Monasterio Cisterciense de Santa María de San Salvador en el pueblecito de Cañas, o el precioso Monasterio de Valvanera, en Anguiano, perfectamente integrado en el hermoso paisaje natural de la Sierra de la Demanda y con espectaculares vistas a un valle repleto de fuentes, arroyos y cascadas.

Santa María la Real en Nájera, en La Rioja

Ezcaray

Y si de paisajes serranos se trata, tampoco debes dejar de acercarte hasta Ezcaray, una encantadora villa ubicada en las riberas del río Oja donde además de disfrutar de la omnipresente cultura del vino podrás divertirte practicando deportes de nieve durante el invierno –en la moderna estación de Valdezcaray–, o saborear a fondo en cualquier época del año las delicias gastronómicas que el Chef riojano Francis Paniego elabora a diario en su restaurante El portal de Echaurren, con dos estrellas Michelin.

No deben faltar en tu visita a Ezcaray joyas arquitectónicas como la iglesia de Santa María la Mayor –siglos XII al XV– y la Ermita de Santa Bárbara –donde encontrarás además un precioso mirador–, ni unos refrescantes chatos de vino con los amigos degustando los mejores vinos y las mejores recetas de la región en las concurridas plazas de la Verdura y del Conde de Torremúzquiz –más conocida como Plaza del Quiosco–.

Plaza en Ezcaray, en La Rioja

Algo más alejados de este ámbito geográfico tienes algunas sorpresa más. En el norte, a mitad de camino entre Haro y Logroño, puedes detenerte en la localidad de San Asensio para visitar el antiguo Monasterio Jerónimo de Santa María de la Estrella, también rodeado por viñedos y con varios espacios abiertos a las visitas.

Si continuas tu viaje hacia La Rioja Oriental, en el este, una visita muy interesante en las afueras de Arnedo es el monasterio de Nuestra Señora de Vico, ocupado por hermanas del Císter que trabajan la porcelana, la repostería y la hospedería para contribuir a su propio mantenimiento, o también el Monasterio de San José, que alberga una pequeña hospedería en Calahorra.

Claustro del Monasterio de Santo Domingo de Silos, en Burgos

Y por último, saltando en dirección sur hasta la vecina provincia de Burgos podrás disfrutar del maravilloso conjunto monumental de la Abadía de Santo Domingo de Silos –su claustro románico es excepcional, y aún es posible escuchar en directo los cantos gregorianos de sus religiosos, que fueron muy famosos a finales de los 80–, así como de joyas arquitectónicas como el monasterio de San Pedro de Arlanza o la Colegiata de San Cosme y San Damián, ambos en la localidad de Covarrubias. Junto a Santo Domingo de Silos y Covarrubias, Lerma conforma el conocido como «Triángulo de Arlanza», una destacada ruta monumetal cerca de Aranda de Duero en la que puedes alargar tu escapada.

Logroño, capital de La Rioja

La capital de La Rioja es una ciudad que invita a pasear por sus calles para empaparte de la cultura del vino, del ambiente que aportan los peregrinos que recorren el Camino de Santiago, y de su patrimonio histórico y cultural. Así podrás sacar el máximo partido a la que fue reconocida Primera Ciudad Comercial de España y descubrirás una gastronomía de primer nivel. Delicias como los huevos, las patatas o el bacalao a la riojana, los guisos a base de caparrón, la menestra, la fritada o las pochas con codornices, sin olvidar postres como las torrijas, los fardelejos o las peras al vino, te esperan en los locales que trufan el entorno de calles como San Juan, Portales y Laurel –uno de los mejores lugares para tapear de nuestro país–, donde por supuesto tendrás una y mil oportunidades para catar vinos maravillosos.

Y entre tapa y tapa puedes acercarte hasta el Parque de la Ribera o el Paseo del Espolón, admirar el Ebro desde cualquiera de los puentes y pasarelas que lo cruzan –como el de Piedra o el de Hierro–, y añadir a tu lista de visitas monumentos como la Concatedral de Santa María de La Redonda, las iglesias de Santa María de Palacio y Santiago El Real o el Convento de la Merced.

Calle del Laurel en Logroño, capital de La Rioja

Por supuesto en Logroño también tienes la oportunidad de realizar visitas a bodegas tan prestigiosas como Campo Viejo o la centenaria Marqués de Murrieta (ubicada en el Castillo de Ygay, edificio declarado museo por el Gobierno de La Rioja), donde tu única preocupación será aprender aún más sobre la cultura del vino y elegir los caldos que mejor regalen tu paladar.

Otra alternativa para los enamorados de la gastronomía es visitar el Mercado de San Blas –obra del arquitecto Fermín Alamo– para recorrer sin prisa carnicerías, fruterías, y todas las tiendas típicas de un mercado de abastos. Aunque la ciudad dispone de alojamientos de gran calidad, quizás después de tanta experiencia urbana te apetezca descansar y recuperar fuerzas en un lugar más tranquilo, y encontrarás excelentes opciones para ello a pocos kilómetros de la capital.

Castillo de Ygay (Marqués de Murrieta), bodegas cerca de Logroño, en La Rioja

En la segunda semana de septiembre, coincidiendo con la festividad de San Mateo, patrón de Logroño, en la ciudad se celebra la fiesta más multitudinaria de La Rioja, la Fiesta de la Vendimia, declarada de interés turístico nacional. Durante esa semana se celebran numerosos actos y celebraciones, que comienzan con la tradicional ofrende del primer mosto de la vendimia a la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja. Conoce en nuestro post las principales tradiciones y fiestas de la vendimia en España.

La Rioja Oriental

Desde Logroño te queda un último salto hacia el este para adentrarte en el triángulo formado por Calahorra, Arnedo y Alfaro, las tres poblaciones más importantes de La Rioja Oriental, también conocida como La Rioja Baja, cuyo abanico de atractivos es también muy interesante y variado, destacando un riquísimo patrimonio histórico-artístico, decenas de bodegas y viñedos de prestigio, y experiencias gastronómicas de primer nivel.

Calahorra

Calahorra, a orillas del río Cidacos y con un interesante pasado árabe y romano, conserva restos de un anfiteatro y curiosas piezas arqueológicas en su Museo de la Romanización, aunque su principal atractivo artístico es la impresionante Catedral de Santa María. Allí podrás admirar una preciosa sillería en el coro, la Capilla de los Reyes, una deliciosa sacristía barroca o la imponente torre del siglo XV que domina el edificio.

Catedral de Santa María, en Calahorra, en La Rioja

Arnedo

Arnedo es otro lugar clave en esta parte de la ruta, ya que más allá de sus propios encantos constituye una excelente base para poder explorar otros atractivos en la región. La ciudad, bañada también por el río Cidacos, se extiende a los pies de una mole rocosa rojiza trufada de cuevas y coronada por un magnífico castillo árabe, y cuenta con un interesante centro histórico salpicado de palacios y casas solariegas –casas de Los Antillones, del Virrey Lizana, de Bobadilla o del Arzobispo de Argáiz–.

A unos tres kilómetros de la ciudad se encuentra el Monasterio de Vico, y no muy lejos tienes otra visita realmente ineludible, la Cueva de los Cien Pilares. Se trata de un impresionante conjunto rupestre constituido por galerías repletas de pequeños nichos que discurren a distintos niveles por el interior del cerro de San Miguel –solo puede visitarse con guía–.

Parque temático de dinosaurios Barranco Perdido, cerca de Arnedo, en La Rioja Baja

También en las proximidades de Arnedo debes apuntarte dos excursiones sobresalientes. La primera hará las delicias de cualquier amante de los dinosaurios, ya que en Enciso te aguardan un interesante Museo y Centro Paleontológico, el Parque temático de dinosaurios Barranco Perdido –un centro en plena naturaleza con géiseres, circuitos de aventura, playa “cretácica”, talleres, asador, etc–, y la Senda de los Dinosaurios, un recorrido interpretativo de unos seis kilómetros –puede realizarse en coche o a pie– que atraviesa los yacimientos de la Virgen del Campo, la Senoba y Valdecillo, en el que se intercalan reproducciones a tamaño natural de muchos de estos animales. Esta ruta de los dinosaurios puede ampliarse aún más visitando los museos y yacimientos de Igea –donde se encuentra el Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja– y Navalsaz.

La segunda visita casi obligada desde Arnedo son las pozas termales de Arnedillo, construcciones de piedra a orillas del río Cidacos de las que afloran aguas con propiedades medicinales entre los 52 y los 35 ºC. Además, si quieres redondear esta relajante experiencia te bastará con cruzar el río para acercarte hasta el Balneario de Arnedillo, que te ofrece una atractiva carta de masajes y tratamientos saludables. Otra atracción interesante en la comarca es el castillo de Cornago, edificado entre los siglos XIV y XV.

Alfaro

Y ya casi en el extremo oriental de la comunidad se encuentra Alfaro, un pueblo encantador que alberga una de las mayores colonias de cigüeñas de nuestro país, que llenan en paisaje y los cielos casi en cualquier dirección. No debes dejar de visitar su impresionante Colegiata de San Miguel Arcángel, la mayor de La Rioja y la única del país construida íntegramente en ladrillo. Desde sus torres podrás admirar una estupenda vista de la ciudad y asistir en primera persona al espectáculo que conforman un sinfín de cigüeñas regresando a sus nidos al atardecer.

Colegiata de Alfaro, en La Rioja Baja

Muy cerca de la ciudad puedes disfrutar también del ocio en plana naturaleza visitando la Reserva Natural de los Sotos del Ebro, un lugar perfecto para desconectar de todo e incluso realizar un picnic a orillas del río en una agradable playa fluvial.

Y aunque es posible organizar visitas a bodegas tanto en Calahorra –Bodegas Dunviro– como en Arnedo –Bodegas Vico, Faustino Rivero, etc–, es Alfaro la población que más y mejores posibilidades ofrece a los enamorados de la enología en esta parte de La Rioja. Adentrarse en la cultura del vino, admirar todos los procesos de su producción, pasear entre viñedos y asistir a catas es todo un placer en bodegas como Viñas Nuevas, Manzanos, Real Rubio, Ruiz Jiménez o Domeco de Jarauta.

Y si después de todo esto aún quieres seguir sumando kilómetros y experiencias, Alfaro es una lanzadera estupenda para realizar interesantes excursiones fuera de La Rioja como pueden ser Tudela, Tarazona o el Parque Natural del Moncayo –todo hacia el sur–.

Las Rutas del Vino de Rioja

Una de las formas de impulsar el enoturismo en Rioja ha sido mediante de la creación de varias Rutas del Vino que, certificadas y avaladas por ACEVIN, han contribuido a integrar y mejorar la promoción de los abundantes recursos turísticos con que cuenta la zona. Buena parte de las bodegas están integradas en las Rutas del Vino, aunque no todas.

Bodegas de rutas del vino de la Rioja

Articuladas en torno a las principales áreas de producción de la D.O. C. Rioja, la región cuenta con 3 Rutas del Vino:

  • la Ruta del Vino de La Rioja Alta
  • la Ruta del Vino de Rioja Alavesa
  • la Ruta del Vino de La Rioja Oriental

Junto a esta iniciativa vertebrada de la oferta, es de destacar también la labor integradora de agencias especializadas en enoturismo como Evadium, adherida a Rutas del Vino de España, donde es posible reservar en origen y de forma combinada muchas de estas bodegas y servicios.

Paseo a caballo entre viñedos por La Rioja

Otras actividades interesantes

Tren del vino de La Rioja

El Tren del Vino se ha convertido ya en una actividad indispensable del programa ‘El Rioja y los 5 sentidos’, que cada año ofrece nuevas sorpresas a los enamorados de la enología que se acercan hasta La Rioja para disfrutar de su pasión. Consolidado como un producto de calidad –premio internacional de turismo ‘Best of’ otorgado por Great Wines Capitals– pero siempre en constante evolución, permite a sus pasajeros desplazarse cómodamente en tren en un recorrido teatralizado que parte de Logroño hasta Haro, para visitar allí alguna de sus bodegas más importantes. Este tren circula varios fines de semana al año entre febrero y noviembre, aunque algunas fechas cambian de un año para otro por lo que es recomendable informarse y reservar los pasajes con antelación.

Tren del vino en La Rioja

Museo Würth

El sorprendente Museo Würth, ubicado en Agoncillo, te regala la posibilidad de contemplar obras de Warhol, Magritte, Roy Lichtenstein o el mismísimo Pablo Picasso en una antigua fábrica que el propietario del grupo alemán Würth –Reinhold Würth, fabricante de maquinaria industrial y tornillería, e importante coleccionista de arte– decidió reformar para abrir en esta población (año 2007) una de las sedes de su fundación. Ubicado en el polígono industrial el Sequero, a tan sólo 15 km de Logroño, es una escapada indispensable para los apasionados por el arte.

Museo Würth, en La Rioja

Sierra Cebollera

Perfecta para los amantes de la naturaleza, esta zona de montaña  situada al sur de La Rioja con cumbres que superan los 2.000 metros es uno de los parajes naturales preferidos por los riojanos debido a sus arroyos, cascadas y bosques de robles rebollos y pinos silvestres.

Lo ideal para explorar la comarca es hacer tu primera parada en el Centro de Interpretación de la Sierra Cebollera, en Villoslada de Cameros, y desde allí planificar las excursiones hasta lugares emblemáticos de la región como  los Hoyos de Iregua, las Cascadas de Puente Ra, El Horcajo, San Andrés o el Centro de Interpretación de la Trashumancia en Lumbreras, aunque sin duda dos visitas que debes incluir en tu itinerario son las impresionantes Cuevas de Ortigosa –perfectamente habilitadas para su visita– y el Cañón del Leza, toda una delicia para los amantes del senderismo con hasta seis rutas –una de ellas, la micológica, más recomendable en otoño– que recorren la sierra desde Soto en Cameros ofreciendo vistas espectaculares sobre el río como las que se obtienen desde el Mirador del Torrejón.

Muy cerca se encuentra también el Club Náutico El Rasillo, en el embalse de González Lacasa, cuyas instalaciones –que incluyen servicio de bar y restaurante durante todo el año– te ofrecen una forma diferente y activa de disfrutar tu viaje por La Rioja a través de actividades deportivas –paseos en pédalos, cursos y rutas de piragüismo y windsurf– y del alquiler de embarcaciones durante la primavera y el verano.

Bosque de la Sierra Cebollera, en Villoslada de Cameros, en La Rioja

En resumen, ven a descubrir la cultura del vino con Evadium y disfruta de un sinfín de experiencias en las que el enoturismo en La Rioja juega un papel protagonista, desde escapadas y fines de semana a vacaciones.


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Qué hacer en la Rioja, tu guía de viaje imprescindible
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